Desde la creación del Consejo Episcopal Latinoamericano, CELAM, hace 65 años, los obispos que hacen parte de él han generado diversas reuniones para discutir los problemas sociales, las misiones, las poblaciones afrodescendientes, los inmigrantes, la gente del caribe y los pueblos originarios en América Latina de diferentes generaciones para poder convertir a los pueblos de Latinoamérica en naciones de fe y esperanza.
Desde la primera conferencia del CELAM, el 25 de julio de 1955, solicitada por el Papa Pio XII, este organismo se ha reunido en diferentes ocasiones y lugares para liderar y expandir la fe católica con objetivos evangélicos para las iglesias y para quienes van a ellas.

En las siguientes conferencias fueron surgiendo nuevos propósitos para las venideras décadas, así se proyectaron nuevos fines para América Latina:

I Conferencia General del Episcopado Latinoamericano
Río de Janeiro, Brasil, 1955.

Convocada por el papa Pío XII. Su origen está en la Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, Roma, entre el 29 de mayo y el 9 de julio de 1899, desde la que se sugirieron nuevas reuniones y se realizaron algunas juntas periódicamente en las diócesis de cada nación, pero, no existía una convocatoria en pleno de los obispos Latinoamericanos.

II Conferencia General del Episcopado Latinoamericano
Medellín, Colombia, 1968.

Convocado por el papa Juan Pablo II. Las conclusiones se enfocan a la presencia de la Iglesia para transformar a América Latina a la luz del Concilio Vaticano II. La solicitud pastoral recae sobre tres áreas:

1. La promoción del hombre y de los pueblos hacia los valores de justicia, paz, educación y familia

2. Se enfocó a una necesidad de evangelización y maduración de la fe a través de la catequesis y liturgia.

3. Se tomaron en cuenta los problemas que giran en torno a toda la comunidad para que sea más fuerte la unidad y la acción pastoral.

III Conferencia General del Episcopado Latinoamericano
Puebla, México, 1979.

El propósito de esta visión histórica era situar nuestra evangelización en continuidad con la realizada durante los cinco siglos pasados, cuyos pilares aún perduran tras haber dado origen a un radical sustrato católico en América Latina.

También, en esta Conferencia, los obispos latinoamericanos acordaron que la Iglesia Católica en Latinoamérica haría la evangelización con estos tres principios:

1. Opción Preferencial por los Pobres – La Iglesia mira en los pobres y necesitados el rostro doliente del Señor, es por esa razón que le nace como madre cobijar en su seno a estos sus hijos. Dios por medio de su Iglesia los defiende y los ama entrañablemente, son los destinatarios primordiales de toda la misión y su evangelización es redimir su situación a los ojos de la fe.

2. Opción Preferencial por los Jóvenes – La juventud hoy en América Latina está atrasada por los vicios y por una situación familiar donde no existe la palabra familia. Frente a esta realidad que es deprimente, la Iglesia presenta a los jóvenes a un Cristo vivo, como el único Salvador del hombre que tiene la fuerza de liberarlo de sus cadenas.

3. Acción de la Iglesia con los constructores de la sociedad pluralista en América Latina – La Iglesia colabora con el anuncio de la Buena Nueva a través de una radical conversión a la justicia y el amor, transformar desde dentro las estructuras de la sociedad pluralista que respeten y promuevan la dignidad de la persona humana y le abran la posibilidad de alcanzar su vocación suprema de comunión con Dios y de los hombres entre sí.

IV Conferencia General del Episcopado Latinoamericano
Santo Domingo, República Dominicana, 1992

Con motivo del quinto centenario del encuentro de los dos mundos, y por ende el inicio de la cristianización, se realizó esta Conferencia que quería identificar la realidad del continente y mirar la promoción humana y la cultura cristiana.

En Santo Domingo, se acentúa la llamada, conversión haciendo una lectura de la realidad, tanto eclesial como social. Mantiene, respecto a Puebla y Medellín, el esfuerzo de evangelizar la cultura y salir al encuentro de la pobreza, pero además profundiza el compromiso por la justicia y los derechos humanos.

V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe
Aparecida São Paulo, Brasil, 2007.

 Se resumieron los tres principios de la Iglesia latinoamericana, ver, juzgar y actuar.

La V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe, o Conferencia de Aparecida, fue inaugurada por el Papa Benedicto XVI, en Aparecida, el día 13 de mayo y finalizó el 31 de mayo de 2007. El tema de la V Conferencia fue: «Discípulos y Misioneros de Jesucristo, para que nuestros pueblos tengan en Él vida», inspirado en un pasaje del Evangelio de Juan que narra «Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida» (Jn 14,6).

La Conferencia fue convocada por el Papa Juan Pablo II y concretada por Benedicto XVI. Fue organizada por el Consejo Episcopal Latinoamericano, con la orientación de la Pontificia Comisión para América Latina, donde el cardenal Jorge Mario Bergoglio (luego el Papa Francisco) desempeñó un rol importante.
El reglamento de la V Conferencia fue aprobado el 8 de abril de 2006.