En todo el mundo, la esquizofrenia se asocia a una discapacidad considerable que puede afectar al desempeño educativo y laboral.

La esquizofrenia es un trastorno complejo en el que intervienen varios factores y se  caracteriza por una amplia variabilidad, tanto en sus causas como en su presentación clínica. Provoca alteraciones del pensamiento, de la percepción, de las emociones y de la conducta, y muestra una tendencia progresiva.

Las personas que padecen esquizofrenia necesitan recibir tratamiento durante toda la vida. El tratamiento temprano puede ayudar a controlar los síntomas antes de que se desarrollen complicaciones más graves y puede mejorar el pronóstico a largo plazo.

La esquizofrenia se caracteriza por pensamientos o experiencias que parecen estar desconectados de la realidad, habla o comportamiento desorganizados y disminución de la participación en las actividades cotidianas. También pueden presentarse dificultades en la concentración y la memoria.

Datos y cifras

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) hasta el año 2019, la esquizofrenia afecta a más de 21 millones de personas en todo el mundo, pero no es tan común como muchos otros trastornos mentales. Es más frecuente en hombres (12 millones) que en mujeres (9 millones). Asimismo, los hombres desarrollan esquizofrenia generalmente a una edad más temprana.

Las personas con esquizofrenia tienen entre 2 y 2,5 veces más probabilidades de morir a una edad temprana que el conjunto de la población. Esto se debe por lo general a enfermedades físicas, como enfermedades cardiovasculares, metabólicas e infecciosas.

Más del 50% de los esquizofrénicos no están recibiendo una atención apropiada. El 90 por ciento de los esquizofrénicos que no reciben tratamiento, es porque viven en países de media y baja calidad médica.

La falta de acceso a servicios de salud mental es un problema importante. Por otro lado, las personas con esquizofrenia son menos proclives a solicitar asistencia que el resto de la población. Su prevalencia ha disminuido al 0,7% en el presente año.

La esquizofrenia presenta una mayor tendencia en los hombres de poblaciones de áreas urbanas, consumidores de cannabis (marihuana o hachís) e inmigrantes. El trastorno suele aparecer alrededor de los 16 a 25 años, cerca de cuatro años antes en hombres que en mujeres. Esta aparición, por lo general, más tardía, explica, en parte, que las mujeres suelan presentar un mejor pronóstico que los varones, dado que antes de la aparición del primer episodio han tenido más tiempo para, por ejemplo, acabar sus estudios, formar una red social amplia o su propia familia.

“En aproximadamente el 5% de todas las personas con esquizofrenia, la enfermedad se inicia antes de los 15 años. En los casos en que aparece en edades más tempranas, suele comenzar de forma lenta, y predominan síntomas como el
aislamiento social y emocional, lo que se conocen como síntomas negativos”. (ClinicBarcelona, Hospital Universitario).

TERAPIA ELECTROCONVULSIVA PARA PACIENTES CON ESQUIZOFRENIA RESISTENTE

La terapia electroconvulsiva supone la aplicación de una crisis convulsiva mediante el empleo de electrodos colocados en el cráneo; este procedimiento se utilizaba ampliamente como tratamiento para los pacientes con esquizofrenia, pero su utilización ha disminuido por el desarrollo de medicación antipsicótica, la preocupación por efectos secundarios a largo plazo y el estigma; sin embargo, existen muchos estudios clínicos aleatorizados que ha comparado su efectividad utilizando TEC simulado (inactivo).

Adicionalmente al manejo farmacológico y como monoterapia; los resultados que se encontraron al realizar los respectivos análisis de estos  estudios fueron que, en particular, se recomienda el uso de la TEC en pacientes resistentes al tratamiento farmacológico, en especial aquellos pacientes con esquizofrenia que presenten de manera concurrente, síntomas catatónicos; también se notan resultados positivos en aquellos con comportamiento agresivo o suicida, y cuando se requiere una rápida mejoría global y la reducción de la sintomatología aguda; asimismo, se ha encontrado la terapia electroconvulsiva puede mejorar la capacidad de respuesta a la medicación, siendo más efectiva la combinación entre ambos, particularmente con clozapina.

Se ha observado que mejoría desde el punto de vista cognitivo, el estado mental y la funcionalidad general, así como los días de estancia hospitalaria disminuyen significativamente y ninguno de los estudios reportó mortalidad. La evidencia indica que la TEC tiene un efecto positivo sobre la respuesta clínica a plazo medio para los pacientes con esquizofrenia resistente al tratamiento.

En conclusión, la evidencia científica actual nos dice que la TECAR, combinada con el tratamiento con fármacos antipsicóticos puede considerarse una opción para las personas con esquizofrenia, enparticular cuando se desea una rápida mejoría global y reducción de los síntomas; también es el caso para aquellos pacientes con esquizofrenia que
muestran una respuesta parcial a la monoterapia; a la fecha, no existen pruebas claras para refutar su uso para las
personas con esquizofrenia. Por ello, nuestro deber como tratantes es brindar esta opción a pacientes que padezcan de este trastorno mental y psicoeducar a la comunidad en general para ayudar a combatir el estigma que el procedimiento todavía, en pleno siglo XXI, carga como un lastre.

Artículo realizado por:
Dr. Felipe Peña
Psiquiatra Del Hospital San Rafael de Pasto

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