En 1999, la Asamblea General de las Naciones Unidas designó el 12 de agosto como el Día Internacional de la Juventud, siguiendo las recomendaciones de la Conferencia Mundial de Ministros de la Juventud (Lisboa, 1998). Se trata de una celebración anual que busca promover el papel de la juventud como socia esencial en los procesos de cambio y generar un espacio para generar conciencia sobre los desafíos y problemas a los que estos se enfrentan.

El Día Internacional de la Juventud sirve para celebrar y dar voz a la juventud, sus acciones y sus iniciativas de los jóvenes. La celebración adoptará la forma de un debate similar a un podcast organizado por jóvenes para jóvenes, junto con otros actos organizados de manera independiente en todo el mundo para destacar la importancia del compromiso de los jóvenes en la vida y los procesos políticos, económicos y sociales.

Transformar los sistemas alimentarios: Innovación juvenil para la salud de los seres humanos y del planeta

Se espera que la población mundial aumente en 2.000 millones de personas en los próximos 30 años. Esto ha provocado que numerosos interesados entiendan que no bastará con incrementar la producción de alimentos más saludables y sostenibles para garantizar el bienestar humano y del planeta. Se deben abordar otros desafíos cruciales, como los objetivos que se plantean en la Agenda 2030, entre ellos la reducción de la pobreza, la inclusión social, la atención de la salud, la conservación de la biodiversidad y la mitigación del cambio climático. La juventud necesita mecanismos de apoyo inclusivos que garanticen que va a poder seguir luchando colectiva e individualmente para restaurar el planeta y proteger la vida. Al mismo tiempo, se debe integrar la diversidad biológica en la transformación de los sistemas alimentarios.

El tema del Día Internacional de la Juventud 2021, «Transformar los sistemas alimentarios: Innovación juvenil para la salud de los seres humanos y del planeta», pone de relieve el éxito de ese esfuerzo mundial que no se logrará sin la participación significativa de los jóvenes.

Durante el Foro de la Juventud del Consejo Económico y Social de 2021, la juventud que participó planteó, entre otras cuestiones y prioridades, el impacto de la pandemia de COVID-19 y su efecto en la salud, el medio ambiente y los sistemas alimentarios. Los jóvenes participantes subrayaron la importancia de trabajar en pro de sistemas alimentarios más equitativos. También se planteó que para que la juventud pueda tomar correctas decisiones sobre su alimentación debe haber más educación en todo el mundo sobre las opciones más saludables y sostenibles tanto para las personas como para el medio ambiente. Además, se formularon recomendaciones sobre cómo facilitar la capacidad adecuada para la resiliencia de los sistemas alimentarios, sobre todo durante la pandemia de COVID-19 y después de ella.

A través de la educación de la juventud, el compromiso, la innovación y las soluciones empresariales, el Día Internacional de la Juventud de este año tiene como objetivo proporcionar una plataforma para que los jóvenes continúen el impulso que se inció el Foro Europeo de la Juventud en el período previo a la Cumbre sobre los Sistemas Alimentarios. Este año, el Departamento de Asuntos Económicos y Sociales convoca virtualmente el Día Internacional de la Juventud en colaboración con la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) y el Grupo Principal de la Infancia y la Juventud.

Respuesta de la juventud al COVID-19

El COVID-19 afecta a todos los segmentos de la población, y los jóvenes desempeñan un papel fundamental en la gestión de esta pandemia y en la recuperación tras esta. Aunque todavía no se sabe con seguridad cómo la enfermedad afecta a los jóvenes, el Programa de Acción Mundial para los Jóvenes (WPAY) establece que los gobiernos deben asegurar que sus servicios satisfacen las necesidades de los jóvenes. En este contexto, hay que garantizar que los jóvenes, así como otros sectores de la comunidad y los pacientes, son tenidos en cuenta en la puesta en marcha de medidas sanitarias y no sanitarias en la  respuesta a COVID-19.

Este programa considera también fundamental reforzar la capacidad de los jóvenes para tomar sus propias decisiones y asumir responsabilidades en materia sanitarios. En este contexto, la educación en temas de salud, la promoción de la salud pública y la información basada en pruebas son fundamentales para combatir la propagación y los efectos del COVID-19, sobre todo para combatir la propagación de la desinformación en la red. El papel de los gobiernos, las organizaciones juveniles y los grupos de la comunidad es esencial para garantizar la difusión de información fiable sobre la salud pública. Los propios jóvenes utilizan estos días las nuevas tecnologías para difundir información sobre la salud pública de manera creativa, con vídeos sobre cómo lavarse las manos correctamente o para mostrar cómo el distanciamiento social puede salvar vidas.

Una juventud innovadora está dando respuesta al virus. Se están desarrollando varias iniciativas para fomentar y aprovechar los esfuerzos de los jóvenes por generar y ayudar a las poblaciones en situación de riesgo o afectadas por la pandemia. Aunque la mayoría de estas iniciativas son de carácter voluntario, como las de jóvenes que van a comprar y entregar alimentos a personas mayores o en situación de riesgo, también las hay en forma de empresas sociales. Muchos centros de innovación tecnológica impulsados por jóvenes ofrecen apoyo a empresas emergentes para desarrollar soluciones efectivas para abordar el COVID-19.

Fuente: https://www.un.org/es/observances/youth-day

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