Que San Juan de Dios, San Rafael, nuestros santos y beatos y nuestra Madre la Virgen del Patrocinio, Reina de la Hospitalidad, nos acompañen durante este Capítulo y nos den su bendición para que en los trabajos de estos días descubramos la manera más idónea para la Orden en América Latina, de seguir haciendo presente, vivo y creativo en el futuro, el carisma y la misión que nos legó San Juan de Dios.