Para San Juan de Dios y debemos nosotros también hacer así: estar abiertos a la necesidad del otro. Así es como vemos que el amor de Dios está en nosotros.

Hoy el Evangelio nos llama a abrirnos al otro, solo así podré saber qué necesita el otro y llego incluso al punto de sentir temor del otro. De manera diferente es si me acerco al otro y lo siento como un hermano. El hecho de caminar juntos interculturalmente disminuye el miedo al otro.

La unificación es la oportunidad de abrirnos al otro, a vernos como hermanos, como nuestro himno de Asamblea lo dice: unidos somos más.