La memoria de hoy reagrupa a los Beatos Braulio María Corres, Federico Rubio y 69 compañeros mártires, beatificados en Roma el 25 de octubre 1992, y a los Beatos Mauricio Iñiguez de Heredia y 23 compañeros mártires, beatificados en Tarragona (España) el 13 de octubre 2013. Estos 95 Religiosos, miembros de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios y de diferentes nacionalidades, ejercieron su apostolado en varias ciudades de España donde fueron martirizados entre 1936 y 1937.


Sin preocuparse por el peligro que les iba acechando cada día más y les amenazaba cada vez más, permanecieron en sus lugares de trabajo, siguieron atendiendo, con dedicación absoluta y con fidelidad al carisma hospitalario, a los enfermos y a los discapacitados físicos y mentales que se encontraban ingresados en sus obras. Sin dejarse amedrentar por los insultos y las amenazas de muerte, aceptaron voluntariamente el martirio permaneciendo fieles a la fe profesada y siguiendo en las obras realizando las obras de caridad a favor de los enfermos y pobres.


Los Beatos Mártires Hospitalarios del siglo XX fueron verdaderos seguidores de Cristo y del espíritu de San Juan de Dios.  Si hoy podemos estar recordándolos y la Iglesia los reconoce como modelos de fidelidad a su vocación, es porque a pesar de las dificultades que se avecinaban se mantuvieron firmes en la fe y en el servicio a los enfermos y necesitados.

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